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Los mejores destinos de Brasil para viajar en 2027: Clásicos y tendencias

João Fernandes

Brasil es un país que no cabe en una sola postal. Sus costas infinitas, sus selvas monumentales y su alegría contagiosa se reparten en un territorio tan vasto que cada región parece un viaje distinto.

Para 2027, la propuesta es combinar lo mejor de dos mundos: los destinos clásicos que enamoran temporada tras temporada y las nuevas tendencias que ya conquistan a los viajeros.

Este recorrido por el sur, el sureste y el nordeste reúne tres protagonistas y tres extras que merecen un lugar en tu lista.

Sur de Brasil: Florianópolis, un clásico que no pasa de moda

Florianópolis, conocida como la Ilha da Magia, reúne más de 40 playas de arena dorada entre costas animadas, rincones salvajes y bahías protegidas.

Floripa logra algo difícil: ser un clásico y seguir sintiéndose fresca. Aquí conviven los surfistas de Praia Mole y Joaquina, famosa por sus dunas donde se practica sandboard, con los paseos tranquilos por la Lagoa da Conceição, un espejo de agua rodeado de colinas, restaurantes y vida nocturna vibrante.

Playa Joaquina
Playa Joaquina.

La gastronomía es otro motivo para volver. En Florianópolis brillan las ostras frescas de Ribeirão da Ilha, los mariscos y los pescados servidos frente al mar.

Para cerrar el día, nada como los atardeceres de Santo Antônio de Lisboa, un pueblo de herencia azoriana con casas coloridas y calles empedradas. Su cercanía con Chile y su perfil familiar la convierten en una elección segura y siempre acertada.

Extra: Foz de Iguazú

Brasil
Vista de las Cataratas de Iguazú.

Quien quiere viajar al sur no debería pasar por alto Foz de Iguazú, la puerta de entrada a uno de los espectáculos naturales más impresionantes del planeta: Las Cataratas del Iguazú. Con sus 275 saltos de agua rodeados de selva subtropical, se viven desde el lado brasileño con pasarelas panorámicas que regalan una vista de conjunto inolvidable.

Desde Foz de Iguazú también se puede visitar el Marco das Três Fronteiras, donde se encuentran Brasil, Argentina y Paraguay, y la gigantesca represa de Itaipú. Una escapada de naturaleza desbordante que combina de maravilla con las playas del sur.

Sureste de Brasil: Búzios, cerca de Río y que siempre es tendencia

A poco menos de tres horas de Río de Janeiro, Búzios conserva el encanto de pueblo de pescadores que atrajo a Brigitte Bardot en los años 60 y lo transformó en un refugio chic frente al mar. Es el equilibrio perfecto entre sofisticación y descanso, y por eso siempre está en la lista de tendencias.

Su península está salpicada de más de 20 playas de postal, desde las aguas calmas de Ferradura hasta las olas de Geribá, pasando por la belleza escondida de João Fernandes.

Geribá
Geribá.

El corazón del destino es la Rua das Pedras, una calle empedrada llena de boutiques, galerías, restaurantes y terrazas con música, que cobra vida cuando cae el sol.

Búzios invita a navegar en goleta entre islas, a bucear en aguas cristalinas y a caminar por la Orla Bardot, el paseo costero donde la estatua de la actriz mira el horizonte.

Extra: Praia da Joatinga

Joatinga
Joatinga.

A solo 20 minutos de Barra da Tijuca, en Río de Janeiro, Praia da Joatinga es un secreto bien guardado para quienes buscan huir del bullicio de las playas más famosas.

Esta cala de acceso discreto, enmarcada por rocas y vegetación de Mata Atlántica, ofrece un ambiente íntimo y salvaje a pocos minutos de la ciudad. Praia da Joatinga es ideal para quienes quieren combinar la energía carioca con una pausa de aguas cristalinas y paisaje puro.

Nordeste de Brasil: Maragogi, el Caribe brasileño

En el litoral norte de Alagoas, a unos 130 kilómetros de Maceió, Maragogi se ha ganado el apodo de Caribe brasileño.

Su gran joya son las Galés, piscinas naturales que aparecen con la marea baja a unos seis kilómetros de la costa, sobre arrecifes de coral de aguas turquesas, templadas y transparentes. Se llega en catamarán o balsa para hacer snorkel entre peces multicolores en un escenario que parece un acuario a cielo abierto.

Caribe brasileño
Maragogi.

La Costa dos Corais, área de protección ambiental, completa el paisaje con arenas blancas, cocoteros y playas tranquilas donde el tiempo parece detenerse.

Maragogi concentra además posadas y resorts frente al mar, y es la puerta de entrada a la Ruta Ecológica de los Milagres, un tramo de pueblitos de pescadores y playas vírgenes. Menos masificada que otros destinos del nordeste, apunta a ser una de las grandes tendencias de 2027 y de los años siguientes.

Extra: Salvador de Bahía, bohemia y con vuelo directo desde Santiago

Brasil
Pelourinho.

Salvador de Bahía, primera capital de Brasil, es ritmo, color y sabor en estado puro. Su centro histórico, el Pelourinho, Patrimonio de la Humanidad, despliega casonas coloridas, iglesias barrocas bañadas en oro y calles que suenan a tambor. Allí se encuentran la capoeira, el axé y la herencia afrobrasileña que laten en cada esquina.

La mesa es otro espectáculo: el acarajé, la moqueca y los sabores del dendé conquistan al paladar más exigente. Un paseo en el Elevador Lacerda y un atardecer en el Farol da Barra, con la Bahía de Todos los Santos de fondo, completan la experiencia. Con vuelo directo desde Santiago, Salvador de Bahía es una opción bohemia, auténtica y fácil de alcanzar.

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