Circuitos en Europa para viajar en temporada baja
Mientras el cono sur comienza a sentir los primeros rigores del invierno, los circuitos en Europa empiezan a ser los grandes protagonistas de los viajes al Viejo Continente, especialmente durante la temporada baja en Sudamérica.
Curiosamente, mientras Chile atraviesa la temporada baja turística, en Europa la temporada alta garantiza días interminables, donde el sol se pone pasadas las 9:00 de la noche, terrazas vibrantes y una agenda cultural que no descansa.
A continuación, presentamos cinco circuitos en Europa magistrales.
Circuito por Inglaterra, Bélgica y Países Bajos (13 días / 12 noches)
El Triángulo del Canal: Inglaterra, Bélgica y Países Bajos
Este circuito es una lección de contrastes. Comenzando en Londres, la metrópolis que nunca duerme, el viajero se sumerge en una mezcla de tradición monárquica y vanguardia absoluta. Desde el Soho hasta los mercados de Camden, la energía es eléctrica.

Una escapada hacia el norte nos lleva a Liverpool, donde el legado de los Beatles impregna cada rincón del Matthew Street y los muelles del Albert Dock cuentan la historia de una ciudad que se reinventó a través de la música y la cultura.
Al cruzar hacia el continente, el ritmo cambia. Bruselas nos recibe con su Grand Place, una de las plazas más bellas del mundo, y el aroma a chocolate artesanal. Pero la verdadera joya belga es Brujas: caminar por sus canales es retroceder al siglo XIII; es una ciudad medieval detenida en el tiempo, ideal para recorrer a pie bajo la luz dorada del verano europeo.

El viaje culmina en Ámsterdam, la ciudad de las bicicletas y la libertad. Sus canales concéntricos, declarados Patrimonio de la Humanidad, son el escenario perfecto para perderse entre museos de clase mundial y una vida nocturna que celebra la diversidad.
Circuito por los clásicos de Italia: Roma, Florencia y Venecia (8 días / 7 noches)
Circuitos en Europa: Elige Italia
No se puede hablar de Europa sin rendirse ante la tríada italiana: Roma, Florencia y Venecia. Este es el circuito de los imprescindibles, aquel que todo viajero debe realizar al menos una vez en la vida.

Roma, la Ciudad Eterna, es un museo al aire libre. En verano, el barrio Trastévere se llena de vida al caer el sol, ofreciendo la atmósfera perfecta para disfrutar de una gastronomía italiana auténtica tras un día recorriendo el Coliseo y el Vaticano.
Florencia, la cuna del Renacimiento, invita a subir a la cúpula de Brunelleschi o contemplar el David de Miguel Ángel, experiencias que cobran un matiz especial con la luz estival de la Toscana.

Por su parte, Venecia, el destino romántico por excelencia, te lleva a navegar sus canales en góndola o perderse por los barrios de Cannaregio, lo que permite entender por qué esta ciudad flotante sigue desafiando la lógica y el tiempo.
Circuito por Europa Central en Praga, Viena y Budapest (8 días / 7 noches)
Circuitos en Europa Central: Praga, Viena y Budapest
Europa Central ofrece una elegancia que parece sacada de un cuento de hadas de la Dinastía Habsburgo. Este circuito conecta tres de las capitales más sofisticadas del continente.

Praga, con sus torres góticas y el icónico Puente de Carlos, ofrece una atmósfera mística. Es obligatorio probar una cerveza artesanal en una de sus tantas plazas medievales.
Siguiendo el Danubio llegamos a Viena, la capital de la música y el vals. Sus palacios imperiales, como el de Schönbrunn, lucen sus jardines en pleno apogeo durante estos meses.

Finalmente, Budapest, la Perla del Danubio, impresiona con su imponente Parlamento y sus baños termales. Cruzar el Puente de las Cadenas al atardecer, cuando la ciudad comienza a iluminarse, es uno de los espectáculos visuales más potentes de este recorrido.
Las maravillas de Inglaterra, Escocia, Irlanda, Irlanda del Norte y Gales (13 días / 12 noches)
Reino Unido y las dos Irlandas
Para quienes buscan paisajes verdes infinitos, castillos legendarios y una cultura de pub inigualable, este circuito extendido es el paraíso. Es una ruta que atraviesa la columna vertebral de las Islas Británicas.

Desde el dinamismo de Londres, saltamos a Escocia. Edimburgo es una ciudad de dos caras: la Old Town medieval y la New Town neoclásica, coronadas por un castillo que vigila desde un volcán extinto. Glasgow, por su parte, aporta el pulso artístico y una arquitectura industrial fascinante.
Al cruzar el mar hacia la Isla Esmeralda, Dublín nos recibe con la calidez de su gente y la historia literaria de Temple Bar. Hacia el oeste, Galway ofrece la Irlanda más auténtica, con música folclórica en cada esquina y la proximidad a los impresionantes Acantilados de Moher.

Un viaje por Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda e Irlanda del Norte es un retorno a las raíces celtas y anglosajonas en su entorno más salvaje y natural.
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