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Bari

Bari
Si el Adriático fuera un cofre de tesoros, Bari sería la joya más brillante. Pocos la conocen en profundidad, una ciudad donde el tiempo parece detenerse para que sus visitantes puedan saborear cada uno de sus matices. Con un pie en el pasado y otro en el presente, Bari teje su historia entre calles medievales, castillos normandos y la brisa del mar que perfuma cada rincón. Este puerto milenario ha sido un cruce de culturas y civilizaciones desde la época romana, cuando era uno de los centros comerciales más importantes de la península. Pero Bari no se queda solo en lo antiguo; hoy, la ciudad es vibrante, con una vida urbana llena de contrastes.

Cuándo ir

La mejor época para visitar Bari, la capital de la región de Apulia (Puglia) en el sur de Italia, es durante la primavera (abril a junio) y el otoño (septiembre y octubre), cuando el clima es agradable y las multitudes de turistas son menores. El verano, de julio a agosto, es muy popular, pero puede ser caluroso. La ciudad está más concurrida debido a los turistas que llegan para disfrutar de sus playas. Si viajas en diciembre, puedes participar en las festividades religiosas dedicadas a San Nicolás, el santo patrón de Bari, con celebraciones que atraen a miles de peregrinos.

Clima

Bari disfruta de un clima mediterráneo, con veranos largos y cálidos, e inviernos suaves. Los veranos, desde junio hasta septiembre, son secos y soleados, con temperaturas que van desde los 25 hasta los 32 °C. Los meses más cálidos son julio y agosto, ideales para quienes buscan disfrutar de la costa. En contraste, los inviernos, de diciembre a febrero, son moderadamente fríos, con temperaturas promedio de entre 5 y 15 °C. Es más probable que llueva entre octubre y diciembre, siendo noviembre el mes con más precipitaciones. 

Gastronomía

La gastronomía de Bari refleja las tradiciones culinarias de la región de Apulia, caracterizadas por la simplicidad y el uso de ingredientes frescos y locales. Los platos más famosos de la ciudad incluyen las "orecchiette", una pasta en forma de pequeñas orejas que suele servirse con una salsa de brócoli o ragu. Otro manjar típico es la "focaccia barese", una versión local de este clásico italiano, cubierto con tomates frescos, aceitunas y aceite de oliva virgen extra. No puedes dejar Bari sin probar su "sgagliozze", trozos de polenta frita que se venden como aperitivos en las calles del casco antiguo.

Entre los restaurantes más conocidos de la ciudad se encuentran Al Pescatore, famoso por sus mariscos frescos, y La Tana del Polpo, donde los visitantes pueden degustar pulpo preparado de varias maneras.

Qué ver

La Basílica de San Nicolás es el corazón espiritual de Bari y un lugar de peregrinación para devotos de todo el mundo, en especial para cristianos ortodoxos y católicos. Esta majestuosa iglesia románica, construida en el siglo XI, alberga las reliquias de San Nicolás, el santo que inspiró la leyenda de Santa Claus. Al visitar la basílica, puedes explorar su impresionante cripta, donde reposan los restos del santo, rodeado por columnas y detalles arquitectónicos únicos. Además, es común que se celebren ceremonias religiosas especiales, lo que permite ser testigo de la devoción que el lugar inspira. Pasear por la basílica te transporta a otra época, y no puedes dejar de admirar el intrincado arte y las reliquias sagradas.

A solo unos pasos de la Basílica de San Nicolás, la Catedral de San Sabino es otro tesoro del románico apuliano. Su fachada blanca y elegante contrasta con el vibrante entorno de Bari Vecchia, y el interior te recibe con su sobria pero imponente arquitectura. Construida en el siglo XII sobre una iglesia bizantina, la catedral destaca por sus frescos medievales y su cripta, que alberga reliquias de San Sabino. Lo más impresionante ocurre durante el solsticio de verano, cuando la luz del sol atraviesa las ventanas y crea un efecto luminoso que proyecta formas geométricas en el piso, un espectáculo celestial que atrae tanto a devotos como a turistas.

Bari Vecchia, el casco antiguo de la ciudad, es un laberinto de callejuelas estrechas, donde cada rincón guarda una historia. Caminar por sus calles empedradas es como retroceder en el tiempo. Puedes caminar entre sus antiguas plazas y detenerte a admirar pequeñas iglesias medievales escondidas entre las casas. La vida en Bari Vecchia transcurre al ritmo del sur de Italia: verás a las "nonne" (abuelas) sentadas fuera de sus casas, haciendo orecchiette a mano, y te toparás con mercados llenos de productos locales. Un recorrido por Bari Vecchia debe incluir una visita a la Piazza Mercantile y la Piazza del Ferrarese, donde se mezcla el encanto histórico con la modernidad de los cafés al aire libre.

El Castillo Normando-Suabo es una fortaleza imponente que data del siglo XII, construida por los normandos y ampliada por los suabos bajo el reinado de Federico II. Este castillo es un ejemplo fascinante de la arquitectura defensiva medieval, con gruesas murallas, torres y un foso que rodea gran parte del complejo. Al explorar su interior, puedes pasear por sus patios y terrazas, y disfrutar de impresionantes vistas al mar y a la ciudad. Actualmente, el castillo alberga exposiciones temporales de arte y arqueología, lo que lo convierte en un espacio cultural dinámico. Es un lugar perfecto para aprender sobre la historia de Bari mientras te sumerges en la atmósfera medieval del lugar.

Para los amantes del arte y la arquitectura, el Teatro Petruzzelli es una joya arquitectónica y cultural en el corazón de Bari. Este teatro, el cuarto más grande de Italia, fue reconstruido tras un devastador incendio en 1991, y hoy en día es uno de los escenarios más importantes del país para óperas, ballets y conciertos. Asistir a una función en el Petruzzelli es una experiencia inolvidable, con su decoración opulenta, con detalles en oro y terciopelo rojo, que te transportan a la época dorada de la ópera italiana. Incluso si no puedes asistir a un espectáculo, es posible hacer una visita guiada para admirar su magnífico interior y conocer la historia detrás de este icono de Bari.

Playas

La Spiaggia Pane e Pomodoro, situada a solo minutos del centro de Bari, es la playa urbana por excelencia. Ofrece aguas cristalinas y un ambiente relajado que atrae tanto a locales como a turistas. En Pane e Pomodoro puedes disfrutar de un día de sol y mar, nadando o relajándote bajo el cálido sol mediterráneo. Es un lugar ideal para un paseo al atardecer, y hay zonas para hacer picnics, jugar al voleibol o simplemente disfrutar de una bebida fría en alguno de los bares cercanos. Para los viajeros que buscan una experiencia costera sin alejarse de la ciudad, esta playa es una excelente opción.

A solo 30 minutos al sur de Bari, la Playa de Polignano a Mare es un verdadero paraíso. Famosa por su ubicación dramática bajo acantilados escarpados, esta playa de guijarros es una de las más fotogénicas de toda Italia. El agua, de un azul intenso, es perfecta para nadar o hacer snorkel, y los acantilados ofrecen una oportunidad para los más atrevidos de practicar clavados. Después de disfrutar del sol y el mar, puedes explorar el encantador pueblo de Polignano, con sus calles empedradas y restaurantes que ofrecen vistas panorámicas al Adriático. Es un lugar de postal, donde el paisaje y la cultura se funden en una experiencia única.

Compras

Bari es también un destino ideal para los amantes de las compras. La Via Sparano, la calle principal de la ciudad, es un paraíso para los fashionistas, con tiendas de diseñadores italianos y marcas internacionales. Para una experiencia más local, el mercado de Via Manzoni es perfecto para descubrir productos tradicionales como el aceite de oliva, pasta fresca y vinos de la región de Apulia.

Otro lugar para visitar es el Mercato del Pesce, donde puedes encontrar productos frescos directamente del mar. Si buscas algo más exclusivo, el Quartiere Murat ofrece boutiques y tiendas de artesanías locales, ideales para llevarte un recuerdo único de Bari.

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