El Pireo
A pocos kilómetros de Atenas, sobre el Golfo Sarónico, El Pireo es el puerto más grande de Grecia y uno de los más antiguos del Mediterráneo, con una historia que se remonta al año 493 a.C., cuando el estadista Temístocles decidió fortificar sus tres bahías naturales para convertirlas en la base de la poderosa flota ateniense. Tras siglos de esplendor, la ciudad cayó en decadencia luego de ser arrasada por el general romano Sila en el 86 a.C., hasta que renació en 1834 como el gran puerto que es hoy. Reconocido mundialmente como la puerta de entrada al Mar Egeo, El Pireo es el punto de partida de millones de viajeros hacia las islas griegas y una escala habitual de los cruceros mediterráneos, que encuentran en sus tres puertos Kantharos, Zea y Mikrolimano, una combinación perfecta entre historia milenaria y vida marítima contemporánea.
Cuándo ir
La mejor época para visitar El Pireo coincide con la de toda la región de Atenas: la primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre), cuando las temperaturas resultan suaves y las multitudes disminuyen considerablemente frente a la temporada estival. Septiembre y octubre son especialmente recomendables, ya que el calor del verano se atenúa y dejan de soplar los fuertes vientos del Egeo, además de coincidir con la temporada de vendimia en las bodegas del Ática. Entre los eventos más destacados del calendario se encuentra el Festival de Atenas y Epidauro, que se extiende de mayo a octubre con espectáculos de teatro, ópera y música en escenarios históricos, y el Día de Ohi, celebrado cada 28 de octubre con desfiles y actos patrióticos en toda la región ática.
Clima
En verano (junio a agosto), las temperaturas medias rondan los 28°C, aunque en el centro urbano alejado de la costa pueden superarse los 40°C en las jornadas más intensas, coincidiendo además con los llamados meltemi, vientos etesios que soplan con fuerza durante días o incluso semanas en el Egeo. El otoño (septiembre-octubre) mantiene un clima cálido similar al de verano en septiembre, mientras que hacia octubre comienzan las primeras lluvias, aunque el viento pierde intensidad. El invierno (diciembre-febrero) es la temporada más fría y lluviosa del año, con temperaturas suaves en comparación con el resto de Europa, pero con jornadas grises y menor luz solar. La primavera (marzo-mayo) ofrece temperaturas agradables, entre 15°C y 25°C.
Gastronomía
La gastronomía de El Pireo gira en torno al mar y a la tradición marinera de sus puertos deportivos. En las tabernas de Mikrolimano, el pescado fresco es protagonista: pulpo recién asado a la parrilla, pescado frito crujiente y mariscos variados se sirven frente a los veleros amarrados en el pequeño puerto, uno de los rincones más pintorescos de toda la zona. La moussaka, capas de berenjena, carne picada y bechamel gratinada, y el souvlaki o gyros de carne son los platos griegos más populares y fáciles de encontrar en cualquier taberna. El mezze, variedad de pequeños platos para compartir, suele incluir spanakopita (pastel de espinacas), quesos locales y aceitunas, mientras que el ouzo, licor anisado tradicional, es la bebida imprescindible para acompañar cualquier comida junto al mar.
Qué ver
El recorrido por El Pireo permite descubrir sus tres puertos naturales, cada uno con una personalidad propia. Kantharos, el puerto principal, es la gran terminal comercial y de ferris desde donde zarpan los barcos hacia las islas del Egeo; aunque el ajetreo comercial predomina sobre el atractivo turístico, es aquí donde se percibe la magnitud del tráfico marítimo que convierte a El Pireo en uno de los puertos más transitados del Mediterráneo.
A poca distancia, Zea (o Pasalimani) es el puerto deportivo donde atracan los yates más grandes y lujosos, rodeado de bares y marisquerías donde se puede disfrutar de un café o un almuerzo junto al mar; muy cerca se conservan los restos del Teatro de Zea, del siglo II a.C., con su orquesta en notable estado de conservación, y el Museo Naval de Grecia, que repasa la historia marítima del país.
El rincón más encantador de toda la ciudad es, sin duda, Mikrolimano, un pequeño puerto donde es posible pasear al atardecer, alquilar un bote para navegar y detenerse en alguna de sus numerosas tabernas tradicionales. Cerca de allí, la colina de Kastella (Castela) ofrece, tras una breve subida hasta la iglesia del Profeta Elías, la mejor vista panorámica sobre Atenas y todo el Golfo Sarónico.
Los amantes de la arqueología no deben perderse el Museo Arqueológico de El Pireo, que exhibe bronces de Apolo y Atenea de los períodos arcaico y clásico, mientras que los aficionados al fútbol pueden visitar el museo del Olympiacos, el club local fundado en 1925, ubicado en el estadio Yorgos Karaiskakis.
Gracias a su cercanía con la capital Atenas, apenas 20 a 30 minutos en metro o autobús desde la plaza Syntagma, El Pireo funciona además como puerta de entrada ideal para dedicar el resto del día a recorrer la Acrópolis y el Partenón, íconos absolutos de la civilización griega.
Playas
El propio puerto de El Pireo no es apto para el baño, pero su ubicación permite acceder fácilmente a las mejores playas de la costa ateniense. Hacia el sur, la Riviera Ateniense reúne una sucesión de costas organizadas ideales para pasar el día, mientras que playas cercanas ofrecen aguas tranquilas perfectas para nadar y relajarse tras una jornada de visitas culturales, combinando así en una misma escapada la vida portuaria de El Pireo con el descanso frente al Golfo Sarónico.