Nuuk
Rodeada de majestuosos fiordos y montañas nevadas, Nuuk, la capital de Groenlandia, es un destino donde la naturaleza más salvaje se entrelaza con la vida moderna del Ártico. Fundada en 1728 por el misionero Hans Egede, es la ciudad más antigua del país y el corazón cultural, político y económico de la isla más grande del mundo. Aunque pequeña, apenas supera los 19.000 habitantes, Nuuk es un mosaico fascinante de tradiciones inuit, arte contemporáneo, arquitectura nórdica y aventuras polares.
Cuándo ir
La mejor época para visitar Nuuk depende del tipo de experiencia que se busque. Si el objetivo es disfrutar de temperaturas agradables y largas horas de luz, los meses de junio a septiembre son ideales: es el verano ártico, con días casi infinitos, navegación por los fiordos y caminatas entre paisajes verdes. En cambio, de noviembre a marzo, el invierno pinta el cielo con las auroras boreales, convirtiendo a Nuuk en uno de los mejores lugares del mundo para contemplarlas.
Clima
El clima de Nuuk es típicamente subártico marítimo, moderado por la corriente del Atlántico Norte. En invierno, las temperaturas oscilan entre -8 °C y -3 °C, con paisajes cubiertos de nieve y días breves pero mágicos bajo la luz polar. En el verano ártico, los termómetros alcanzan los 8 °C a 12 °C, y aunque las noches pueden ser frescas, el ambiente invita a explorar al aire libre. Julio y agosto son los meses más cálidos y secos, mientras que octubre y noviembre tienden a ser los más lluviosos. El viento y los cambios de tiempo repentinos son parte del carácter groenlandés, por lo que siempre conviene llevar ropa térmica y a prueba de agua.
Gastronomía
La cocina de Nuuk es un viaje sensorial por los sabores del Ártico. La gastronomía groenlandesa combina tradiciones inuit con técnicas nórdicas modernas, dando lugar a platos tan auténticos como sorprendentes. Entre los más típicos están el suaasat, una sopa tradicional de foca o ballena con arroz, cebolla y patata; el mattak, piel de ballena con grasa, considerado una delicia local; y los productos de caza como el reno o el buey almizclero.
En Nuuk, los chefs reinterpretan estos ingredientes con un toque gourmet.
Qué ver
El fiordo de Nuuk es uno de los sistemas de fiordos más grandes del mundo, y sin duda el alma escénica de la capital groenlandesa. Navegar por sus aguas es sumergirse en un paisaje que parece detenido en el tiempo: glaciares que se desprenden lentamente, icebergs que flotan como esculturas de cristal y montañas que se reflejan en la superficie azul del Ártico. Desde el puerto principal parten excursiones en barco que permiten avistar ballenas jorobadas, focas y aves marinas, especialmente en verano. En invierno, las mismas aguas se cubren de hielo y ofrecen la posibilidad de practicar pesca en hielo o simplemente contemplar las auroras boreales danzando sobre el fiordo.
Ubicado en una antigua casa colonial del siglo XVIII frente al mar, el Museo Nacional de Groenlandia es una parada imprescindible para entender el alma del país. En sus salas se guardan tesoros arqueológicos y etnográficos que narran más de 4.500 años de historia. El mayor atractivo son las Momias de Qilakitsoq, ocho cuerpos inuit increíblemente conservados por el hielo desde el siglo XV, que revelan detalles sobre la vida y costumbres del pasado ártico. También se pueden admirar herramientas de caza, trajes tradicionales, kayaks originales y arte contemporáneo.
El Viejo Puerto, o Kolonihavnen, es el corazón histórico de Nuuk y uno de los lugares más fotogénicos de la ciudad. Aquí, las casas de madera pintadas en tonos rojos, azules y amarillos contrastan con el blanco de las montañas y el azul del mar, creando una postal icónica del Ártico. En esta zona se establecieron los primeros colonos daneses en el siglo XVIII, y aún conserva su atmósfera de aldea costera. Es un sitio ideal para pasear junto al muelle, visitar pequeñas tiendas de artesanía local o detenerse en uno de sus cafés con vistas al fiordo. Entre sus edificios más emblemáticos destacan la Catedral de Nuestro Salvador (Annaassisitta Oqaluffia), una iglesia de madera roja de 1849, y las antiguas casas del gobernador, hoy convertidas en galerías y oficinas culturales.
El Katuaq Cultural Centre es el epicentro moderno de la vida cultural en Nuuk. Su diseño arquitectónico, inspirado en las ondulaciones de las auroras boreales y los movimientos del hielo, convierte al edificio en una obra de arte en sí misma. En su interior, Katuaq acoge conciertos, exposiciones, obras de teatro y proyecciones de cine groenlandés, siendo el principal punto de encuentro entre artistas locales e internacionales. Los visitantes pueden recorrer sus galerías, disfrutar de una función o simplemente relajarse en su café panorámico, que ofrece una vista privilegiada de la ciudad.
Dominando el horizonte de la capital se alza la montaña Sermitsiaq, con sus 1.210 metros de altura, visible desde casi cualquier punto de la ciudad. Su silueta triangular se ha convertido en el símbolo natural de Nuuk y uno de los paisajes más fotografiados de Groenlandia. Para los más aventureros, es posible realizar excursiones en barco hasta la base o incluso organizar una ascensión guiada durante el verano, cuando las condiciones lo permiten. Desde la cumbre se obtienen vistas espectaculares del fiordo, la ciudad y el infinito blanco del Ártico.
A unos pocos kilómetros del centro, el barrio de Qinngorput muestra el rostro más contemporáneo de Nuuk. Es una zona residencial moderna, con edificios sostenibles, espacios abiertos y vistas impresionantes al fiordo.
Aquí se puede pasear por la costa, recorrer sus senderos panorámicos o simplemente disfrutar del paisaje ártico en calma. En los meses de verano, muchos locales acuden a sus áreas recreativas para hacer picnics, practicar kayak o observar cómo el sol se oculta detrás de las montañas. Qinngorput también alberga algunas cafeterías y restaurantes con ambiente local, donde se pueden degustar productos frescos del mar mientras se observa el incesante movimiento de los icebergs.
En invierno, las actividades se transforman: esquí de fondo, pesca en hielo y excursiones en trineo con perros hacen que la experiencia de viaje en Nuuk sea tan auténtica como inolvidable.