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Egipto

Templo de Filae

Templo de Filae
En medio del Nilo, frente a la ciudad de Asuán, se alza el Templo de Filae, dedicado a la diosa Isis y considerado por muchos viajeros como la joya arquitectónica más elegante de todo Egipto. Su historia comenzó en la isla original de File, cerca de la Primera Catarata del Nilo, donde los primeros edificios sagrados se erigieron bajo el faraón Nectanebo I, en la dinastía XXX, y donde el culto a Isis se practicó ininterrumpidamente hasta el año 535 d.C., cuando el emperador Justiniano ordenó su clausura, convirtiéndolo en el último bastión de la religión egipcia antigua. 

Pero lo que verdaderamente catapultó a Filae a la fama mundial fue su asombroso rescate arqueológico: entre 1972 y 1980, ante la amenaza de quedar sumergido para siempre bajo las aguas del Lago Nasser tras la construcción de la Presa Alta de Asuán, la UNESCO desmontó más de 40.000 bloques de piedra, numerándolos uno a uno, y reconstruyó el templo completo en la vecina isla de Agilkia, replicando con precisión milimétrica su orientación original. 

Cuándo ir

La mejor época para visitar el Templo de Filae va de octubre a marzo, cuando las temperaturas de Asuán resultan mucho más soportables para recorrer la isla y disfrutar del trayecto en faluca. Los meses de noviembre a febrero ofrecen el clima más templado, mientras que conviene evitar julio y agosto, cuando el calor extremo hace que la visita diurna sea agotadora. Además de la visita de día, Filae ofrece uno de los espectáculos de luz y sonido más célebres de Egipto, en el que la propia Isis narra su historia de amor y tragedia junto a Osiris mientras proyecciones de luces recorren las columnas del templo.

Clima

Asuán, donde se ubica el Templo de Filae, tiene el clima más cálido y desértico de todo el Valle del Nilo, incluso más extremo que el de Luxor. En verano (junio a septiembre), las temperaturas diurnas pueden alcanzar entre 40°C y 50°C, con un sol implacable y una humedad prácticamente nula. El invierno (diciembre a febrero) resulta mucho más agradable, con máximas de entre 20°C y 25°C durante el día, aunque las noches pueden refrescar notablemente. La primavera (marzo a mayo) trae un ascenso progresivo de las temperaturas, que hacia abril y mayo ya rondan los 35°C-40°C, mientras que el otoño (septiembre-noviembre) ofrece días templados, entre 25°C y 30°C, ideales para pasear por la isla sin agobios. Las lluvias son prácticamente inexistentes durante todo el año en esta región del sur de Egipto.

Gastronomía

La gastronomía de Asuán conserva fuertes influencias nubias, herencia de los pueblos que históricamente habitaron esta región fronteriza con Sudán. El tagine nubio, guiso lento de carne o pollo con verduras y especias cocido en recipiente de barro, es uno de los platos más representativos de la zona, junto con el kofta de cordero a la brasa y las falafel crujientes servidas con pan egipcio recién horneado. El karkadé, infusión fría o caliente de flor de hibisco, es la bebida emblemática de Asuán y suele ofrecerse como bienvenida en hoteles y cruceros. 

Qué ver

El acceso al Templo de Filae comienza con un trayecto en faluca o lancha motora desde el muelle de Asuán hasta la isla de Agilkia, una travesía por el Nilo que ya anticipa la magia del lugar. Al desembarcar, lo primero que se impone ante los visitantes es el Primer Pilono, un imponente portal de 18 metros de altura decorado con relieves que muestran a Ptolomeo XII derrotando a sus enemigos, una de las postales más fotografiadas de todo el templo. 

Cruzando el pilono se llega al patio interior y al santuario dedicado a Isis, cuyas paredes narran con extraordinario detalle el mito de Osiris: cómo Isis recuperó los fragmentos de su esposo asesinado y lo revivió mediante su magia, además de escenas que representan a la diosa amamantando a su hijo Horus. Muy cerca se encuentra el Quiosco de Trajano, una elegante estructura de dieciséis columnas que servía como embarcadero ceremonial donde llegaban las barcas sagradas durante las grandes festividades religiosas, y que hoy es uno de los rincones más icónicos para tomar fotografías con el Nilo de fondo. 

El recorrido también incluye el Templo de Hathor, construido por Ptolomeo VI, y el Pabellón de Nectanebo I, la estructura más antigua de todo el complejo. Vale la pena recorrer con calma cada rincón de la isla, deteniéndose a observar cómo la arquitectura egipcia tradicional se funde con elementos grecorromanos, visibles en los capiteles con flores de loto y en las figuras de dioses griegos reinterpretadas al estilo faraónico. 

Para quienes visitan Asuán, el templo suele combinarse en un mismo día con la Presa Alta de Asuán y el Obelisco Inacabado, dos hitos que completan la comprensión tanto del Egipto antiguo como del moderno. Y para quienes buscan una experiencia distinta, regresar de noche a disfrutar el espectáculo de luz y sonido, navegando de vuelta bajo un cielo estrellado, es considerado por muchos viajeros como el cierre perfecto de la visita a la que se conoce como la Perla del Nilo.

Mapa

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