Valle de Casablanca

A
sólo 45 minutos de Santiago, entre la cordillera de La Costa y el océano
Pacífico, en el valle de Casablanca se producen algunos de los mejores vinos
nacionales. Su clima frío lo convierte en las tierras propicias para sembrar y
cosechas cepas blancas como el chardonnay y el sauvignon blanc, entre
muchísimas otras.
Viñas
hay decenas y experiencias también. Para ir en pareja, con amigos o incluso en
familia, cada una tiene una propuesta diferente y ninguna es igual a la otra.
Cuándo ir
Todo
el año es un buen momento para visitar el valle de Casablanca. Al encontrarse
al interior de la Región de Valparaíso, los veranos pueden ser bastante
calurosos, por lo que en ese sentido las mejores estaciones serían primavera y
otoño. Además, hay que considerar en durante marzo se realiza la Fiesta de la
Vendimia de Casablanca, un panorama imperdible para todos los amantes del vino.
Clima
Al
encontrarse entre el océano Pacífico y la cordillera de La Costa, el clima del
valle de Casablanca es caluroso durante los veranos y algo más frío en
invierno, con bastante nubosidad a lo largo de todo el año. Así, es perfecto
para la producción de vinos de clima frío, sobre todo de las cepas chardonnay y
sauvignon blanc.
Gastronomía
En
el valle de Casablanca todo gira en torno al vino y la gastronomía no es la
excepción. De esta forma, los diversos restaurantes de la zona han creado
cartas y preparaciones pensadas para ser maridadas con lo mejor de la
producción de sus viñas.
Carnes,
pescados, mariscos, pastas y deliciosos postres son parte de los sabores
tradicionales para disfrutar junto a buenas copas de vino, sobre todo en torno
a los vinos blancos.
La
mayoría de las viñas abiertas al turismo del valle de Casablanca cuentan con
sus propios restaurantes, donde destacados chefs han elaborado propuestas
gastronómicas perfectas para maridar con sus mejores vinos.
Qué ver
El
valle de Casablanca concentra algunas de las bodegas más reconocidas de todo
Chile, muchas de las cuales ofrecen recorridos turísticos por sus viñedos,
salas de guarda y barricas, como también exquisitas degustaciones. Sin
desviarse mucho de la ruta 68, es posible acceder a la mayoría de ellas.
Entre
las viñas más atractivas del valle de Casablanca figuran Viña Mar, con sus
inigualables espumantes hechos con uvas cosechadas a mano; Viña House Casa del
Vino, con su tradicional Tirazis; Viña Catrala, ubicada en la Reserva de la
Biósfera La Campana; Viñedos Veramonte, rodeada de bosques nativos y con un
tranque en el que habitan más de 20 especies de aves; Viña Indómita, destacada
por sus espectaculares vistas al valle; Viña Casa del Bosque, donde las uvas sólo
de cosechan de noche; Emiliana Organic Vineyards, ideal para preparar
ensamblajes y llevárselos de recuerdo; William Cole Vineyards, con su pinot
noir producido de manera sustentable; Matetic Vineyards, con uvas orgánicas y
procesos de extremo cuidado medioambiental; Loma Larga Vineyards, con sus
producciones limitadas; Viña Quintay, de carácter boutique; Kingston Family
Vineyards, con sus tintos de clima fresco; y Estancia El Cuadro, que promueve
las costumbres vitivinícolas más tradicionales.
Pero,
más allá del vino, muchas de las bodegas anteriormente mencionadas también
ofrecen experiencias outdoor para disfrutar al interior del valle de
Casablanca. Trekking, cabalgatas, paseos en bicicleta, picnics y mucho más es
parte de lo que ofrecen las distintas viñas de la zona.