Zagreb

La
capital de Croacia encanta con su ciudad alta, que ha sido capaz de mantener en
pie lo más hermoso de la época medieval de Zagreb. Imposible no dejarse
sorprender por sus callecitas adoquinadas, construcciones de época, plazas e
intensa vida al aire libre.
Pero
Zagreb también tiene su lado moderno que, aunque siempre guarda tesoros del Imperio
austrohúngaro, la da un toque contemporáneo a esta ciudad tan clásica.
Cuándo ir
La
mejor época para visitar Zagreb es entre mayo y septiembre, pues son los meses
con temperaturas más cálidas de todo el año. Cabe mencionar, eso sí, que
durante el verano se produce la temporada alta, con una gran afluencia de
turistas.
Clima
El
clima en Zagreb varía muchísimo a lo largo de todo el año. Mientras en verano
los termómetros suelen alcanzar fácilmente los 30°C, en invierno las máximas no
superan los 5°C. Esta última es también la temporada lluviosa.
Gastronomía
Zagreb
es, por excelencia, el mejor lugar para probar la gastronomía tradicional de
Croacia. Uno de los platos más clásicos es el börek, algo así como una mini tarta pascualina de hojaldre rellena
con carne, verduras, queso y cebolla, que se puede encontrar en restaurantes y
puestos callejeros.
Como
plato fuerte, no falla la pasticada.
Se trata de un estofado de carne de vacuno que se marina toda la noche y luego
se cocina con tocino, cebolla, ciruelas, tomates, zanahoria, etcétera, y se
suele acompañar con papas fritas. También es una buena oportunidad para
aprovechar de pedirlo con mlinci,
tiras de masa fritas que sirven de acompañamiento o aperitivo.
De
postre, lo más rico es el strukli,
pastelitos de masa hojaldrada rellenos con queso y cubiertos con una salsa de
huevo, crema y más queso, que luego se hornean.
Los
mejores lugares para salir a comer están en el barrio de Gradec, sobre todo en
el Paseo Strossmayer y a lo largo de la calle Tkalčića.
Qué ver
Lo
más recomendado es comenzar el recorrido por Zagreb recorriendo la parte alta
de la ciudad, conocida localmente como Gornji
Grad. En ella se encuentran los barrios de Gradec y Kaptol, el centro histórico y medieval de la capital croata.
En
Gradec se encuentra la iglesia de San Marcos, uno de los edificios más
emblemáticos de Zagreb que data del siglo XIII. La iglesia, además, está
rodeada por el Palacio Ban o sede de Gobierno, el Sabor o Parlamento y el
antiguo Ayuntamiento.
Continuando
en el barrio, a sólo dos cuadras de la iglesia, vale la pena visitar la Puerta
de Piedra. Antiguamente Gradec era una ciudad independiente en torno a la cual
se construyeron murallas para defenderla, con cuatro puertas de acceso. Ésta,
sin embargo, es la única que se mantiene en pie, a pesar de haber sido
construida durante el siglo XIII.
Desde
allí se puede llegar fácilmente a la Torre Lotrscak, que formó parte de la
muralla de Gradec. Lo más entretenido es visitarla a mediodía, para escuchar el
cañonazo de las 12. Junto a ella se encuentra el Paseo Strossmayer, un hermoso
lugar para mirar el resto de Zagreb desde lo alto y disfrutar de la vida
bohemia de la ciudad.
Para
visitar el barrio de Kaptol se puede recorrer la famosa calle Tkalčića, llena
de bares y restaurantes para salir a disfrutar especialmente de noche. Además,
vale la pena conocer las callecitas que confluyen en ella, donde se guarda el
espíritu medieval de Zagreb.
En
Kaptol, también, se alza la catedral de Zagreb, otro edificio emblema de la
ciudad, caracterizado por sus dos torres góticas. Muy cerca de ella, el Mercado
Dolac se desarrolla al aire libre desde principios del siglo XX, con decenas de
puestos que venden comida, flores, artesanías, recuerdos y mucho más.
En
la parte sur del barrio, justo donde se encuentra con Gradec, la plaza Ben Jelačić
marca el fin de la ciudad alta y el inicio de la baja. Es considerada el
corazón de Zagreb, con la estatua del héroe nacional Josip Jelačić en el medio.
Desde allí se puede visitar la calle Ilica, una de las arterias comerciales más
importantes de la capital.
La
ciudad baja es la cara más moderna de Zagreb y la zona en la que se desarrolla la
mayor parte de su vida financiera. Sin embargo, la excepción es la Herradura
Verde, un barrio de ocho manzanas lleno de parques y jardines rodeados de
construcciones que se mantienen en pie desde el Imperio austrohúngaro. Allí,
además, se alzan sitios interesantes como el Pabellón del Arte, el Teatro
Nacional, la Estación de Ferrocarriles, la Galería Moderna y muchos otros.