Qué ver en la ruta Cabo de Hornos a bordo del Crucero Stella Australis
Hay viajes que se sienten como una expedición y no como un simple paseo turístico. Navegar la ruta Cabo de Hornos a bordo del Crucero Stella Australis es exactamente eso: una travesía por el fin del mundo, entre glaciares milenarios, canales patagónicos y bosques magallánicos que parecen no haber cambiado desde los tiempos de los primeros exploradores.
Este recorrido zarpa desde Punta Arenas y regresa al mismo puerto tras recorrer el archipiélago de Tierra del Fuego, descubriendo su vida marina, sus glaciares y algunos de los rincones más indómitos de la Patagonia chilena.
Zarpe desde Punta Arenas: Hasta el Glaciar Pía y la Avenida de los Glaciares
La aventura comienza en Punta Arenas, donde los pasajeros realizan el check-in en el Muelle Prat, a orillas del histórico Estrecho de Magallanes, antes de embarcar en el Stella Australis. Mientras se completa el registro, los viajeros disponen de tiempo libre para recorrer la ciudad, almorzar o simplemente disfrutar del ambiente austral antes de zarpar.
Al caer la tarde, el barco deja atrás el puerto y da inicio a su viaje hacia el extremo sur del país.

Uno de los primeros grandes momentos de la travesía ocurre al ingresar al brazo Noroeste del Canal Beagle, donde el crucero desembarca en el Fiordo Pía. Desde un mirador cercano, los pasajeros contemplan el glaciar Pía, cuya lengua principal desciende desde lo alto del cordón montañoso hasta encontrarse con el mar.
Tras esta experiencia, la navegación continúa bajo la mirada de la célebre Avenida de los Glaciares, un tramo del canal donde se suceden, uno tras otro, imponentes muros de hielo que pueden admirarse desde las cubiertas del barco.

El legendario Cabo de Hornos y Bahía Wulaia
El punto culminante del viaje llega con la navegación hacia el Parque Nacional Cabo de Hornos, uno de los puntos más australes del planeta y un lugar cargado de historia y leyendas marítimas.
Cuando las condiciones climáticas lo permiten —porque aquí desembarcar es un privilegio y no una garantía—, los pasajeros bajan a tierra para caminar por este territorio remoto, envuelto en la mística de los antiguos navegantes que enfrentaron sus vientos y mareas en busca de rutas comerciales entre el Pacífico y el Atlántico.

Por la tarde, el itinerario continúa hacia Bahía Wulaia, uno de los asentamientos más grandes de los antiguos nativos canoeros Yámanas. Un sendero conduce hasta un mirador, atravesando un bosque magallánico donde crecen lengas, coigües, canelos y helechos, entre otras especies nativas de Tierra del Fuego.
Caminar por Wulaia es, en cierto modo, recorrer la memoria de los pueblos originarios que habitaron estos canales mucho antes de la llegada de los primeros exploradores europeos.
De Cabo de Hornos al Fiordo Agostini y Glaciar Águila
La travesía continúa a través de los canales Brecknock, Ocasión, Cockburn y Magdalena, hasta ingresar al espectacular Fiordo Agostini, en pleno corazón de Tierra del Fuego. En este escenario es posible apreciar una serie de glaciares que descienden desde la Cordillera Darwin, algunos de los cuales llegan directamente hasta el mar.

Por la tarde, el crucero se dirige al glaciar Águila, donde los pasajeros desembarcan en botes Zodiac para realizar una caminata suave junto a una laguna rodeada de montañas, hasta llegar al frente mismo del glaciar.
La excursión permite conocer de cerca el bosque frío húmedo patagónico y comprender los movimientos glaciares que han esculpido este paisaje a lo largo de miles de años.
Isla Magdalena, el cierre de la ruta Cabo de Hornos
En la última jornada, el Stella Australis desembarca en Isla Magdalena, un punto que sirvió como parada obligada de abastecimiento para antiguos navegantes y descubridores.
Durante la caminata hacia el faro de la isla, los pasajeros pueden observar de cerca una de las colonias de pingüinos de Magallanes más conocidas de la región, un cierre perfecto antes del regreso al puerto de Punta Arenas.

La experiencia a bordo del Stella Australis
Más allá de los desembarcos, el Stella Australis ofrece una experiencia de crucero boutique pensada para el confort y la exploración. Con capacidad para poco más de 200 pasajeros y 100 cabinas, el barco cuenta con camarotes amplios, muchos de ellos con ventanales panorámicos que permiten disfrutar del paisaje sin salir de la habitación.

A bordo, los viajeros encuentran salones con vista panorámica, un comedor de asientos abiertos donde se sirve gastronomía regional, y una política de puente abierto que invita a conocer el proceso de navegación y conversar con el capitán, algo poco común en la industria de cruceros actual.

El itinerario se completa con conferencias diarias a cargo de expertos, que ayudan a comprender la historia, la geografía y la biodiversidad de la zona, además de cócteles de bienvenida y despedida, y detalles como whisky y chocolate caliente durante las excursiones a los glaciares.

La compañía mantiene además un fuerte compromiso ambiental, con una política de bajo impacto en ecosistemas frágiles y la eliminación de plásticos de un solo uso a bordo.
Navegar la ruta Cabo de Hornos en el Stella Australis, con salida especial el 2 de octubre de 2026, es adentrarse en uno de los últimos rincones vírgenes del planeta, donde glaciares, fiordos, fauna austral e historia de la exploración conviven en un mismo paisaje. Cada jornada de este recorrido revela un nuevo capítulo de la Patagonia más remota.
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