Sizigia Hotel PalafitoNo
Pedro Montt 817, Castro, Chile
WIFI
Estacionamiento
En Sizigia Hotel Palafio, el paisaje cambia dos veces al día, al ritmo de unas mareas que alcanzan casi 8 metros. Cuando sube el agua, el hotel parece una embarcación más, y las noches sobre el mar tienen una magia propia. Está en el antiguo barrio del mismo nombre en Castro, Chiloé, y desde sus ventanas se ve la vida cotidiana de la caleta de pescadores. El edificio mismo es una pieza de historia: es el rescate de un palafito de 1930, y se presenta como una de las construcciones más antiguas de la isla. El entorno es un paseo patrimonial al alcance de los pies. Los palafitos de Castro quedan a unos 450 o 500 metros, el Cruceiro Gallego a 150 metros, y la feria artesanal y el humedal de Putemún a unos 750 metros. Chiloé en su conjunto destaca por sus palafitos de colores, sus artesanías, su gastronomía y la original arquitectura de sus iglesias, de las cuales 16 son Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde el año 2000.
El hotel es íntimo por diseño. Sus 8 habitaciones fueron construidas con la calidez de maderas nativas como el alerce, el mañío y el ulmo; son acogedoras y luminosas, 6 de ellas con vista al mar y 2 hacia la antigua calle Pedro Montt, por donde corría la histórica línea férrea que unía Castro con Ancud, parte de la casa original. Hay tres categorías: Superior Vista Mar, Estándar Vista Mar y Estándar Vista Calle, todas en configuración matrimonial o twin, con posibilidad de agregar una cama adicional en dos de ellas. Todas cuentan con calefacción central, caja fuerte, servicio diario de mucama y baño privado, y según una plataforma de reservas, los baños incluyen secador de pelo y ducha, y las habitaciones tienen zona de comedor. Entre los servicios incluidos, el hotel detalla desayuno, Wi-Fi, amenidades, servicio de mucama y recepción las 24 horas.
Más allá de las habitaciones, Sizigia se disfruta en sus espacios comunes. Tiene una cafetería con amplia vista a la bahía de Castro y una tienda de artesanía local, conocida por su innovación y diseño. Cuenta también con una terraza solárium, y su recepción atiende de 8:30 a 20:30 todos los días. No hay restaurante, por tratarse de una operación pequeña, pero sí una cafetería y un bar bien establecidos. El comedor es para los huéspedes, que disfrutan de un abundante y rico desayuno, y la cafetería está abierta a los visitantes.